jueves, 29 de diciembre de 2011

Random thoughts

¿Por qué al género masculino le cuesta tanto trabajo entender el éxito de la saga Crepúsculo?
Leí los libros cuando tenía 15-16 años y reconozco que me gustaron (sí, así fue). ¿Y qué me pudo atraer de unos libros con un puritanismo excesivo, cuyos vampiros son de chiste y cuyas tramas secundarias son aburridísimas con un desenlace más aburrido aun? El único atractivo que tiene esa saga son sus dos personajes protagonistas a los que voy a describir muy brevemente:
Primero está Edward, un vampiro (que por definición es un monstruo) increíblemente guapo que vive atormentado por su naturaleza malvada. Tiene tropecientos años, lo que hace que sea todo un caballero además de todo un cultureta, pero conserva el físico de un chico de 17 años. Y está enamorado hasta la médula de Bella.
Bella es una chica normal y corriente; un poquito antisocial, un poquito tímida y medianamente atractiva. Vamos, que igual representa al 70 u 80% de las adolescentes del mundo.
Una vez presentados estos dos personajes me dispongo a contestar qué fue lo que me atrajo de esta historia (lo cual considero que queda bastante claro con las descripciones de Bella y Edward). La clave está en que la relación de Bella y Edward se corresponde con las fantasías de las mujeres de medio mundo. Al igual que en Orgullo y Prejuicio el rico y magestuoso sr. Darcy se enamoraba de Elizabeth a pesar de que esta no fuese una Angelina Jolie de la vida; en Crepúsculo el ''mojabragas'' de turno es un vampiro que supera en cualidades al objeto de su deseo. No solo en atractivo y poder económico, sino también en fuerza, sabiduría y un sinfín de habilidades más (pues es un vampiro). El chico además es todo un rebelde, pertenece a una raza de monstruos hambrientos de sangre pero ¡eh!, el está por encima de eso y antepone sus valores a la insoportable sez, en un infinito duelo interno.Y por si esto fuera poco, en sus tropecientos años de vida nunca, jamás, se ha enamorado de otra chica (o chico) hasta que conoció a Bella. Supongo que cualquier mujer que escuchase esta historia (antes de todo el fenómeno que llegó con la adaptación cinematográfica claro está, con lo viciado que está ahora el tema a lo mejor hasta yo misma lo ridiculizaría desde el primer momento) se sentiría como mínimo intrigada por estos personajes porque, al fin y al cabo, ¿no es este tipo de relación el ideal de cualquier tia? seguramente haya excepciones y obviamente estoy dejando fuera muchas otras variables muy influyentes a la hora de elegir pareja (que no fantasía) como es el humor (¡muy importante!) pero mi experiencia me dice que allí donde haya un personaje masculino guapo, rebelde y con ideales, que se encuentra en medio de un debate emocional o que sea malo y que demuestre su humanidad a través del amor que llega a sentir por una chica, allí habrá un enorme público femenino señoras y señores. Y si añadimos que esa chica es más bien poca cosa y que podemos compararnos con ella y no salir perdiendo en todo, entonces tenemos el fenómeno Crepúsculo. A partir de esta conclusión podría adentrarme en la discusión de por qué el género femenino se siente atraído por hombres difíciles, con taras emocionales o directamente locos, pero creo que para eso debería leer e informarme bastante más y la verdad es que este post es mucho menos ambicioso que todo eso.
Estoy ciñéndome a responder cuál es el atractivo de la historia, no me meteré en asuntos de casting, publicidad, distribución y demás factores que han hecho de la misma un éxito de masas; únicamente intento dar a entender el reclamo que algo así puede tener.
Así pues, ¿por qué al género masculino le cuesta tanto trabajo entender el éxito de la saga Crepúsculo? bueno, yo diría que se debe a que no fantasean con ser Bella y tener al chico de tus sueños (y el de todas) aturdido por tu grandiosidad. No sé muy bien si esto es así, pero cuando pienso en las fantasías de un chico no me imagino nada referente al amor eterno. No creo que se imaginen a Scarlett Johansson diciéndoles que son lo más importante en su vida. O quizás sí. A Scarlett Johansson siendo mala y arrepintiéndose por ellos seguro que sí. Pero de otra manera. Sea como sea, un tio no sabe nada de chicas adolescentes. Ambos pasamos mucho tiempo pensando en otros chicos o chicas, pero creo que nosotras le damos más profundidad. El porno masculino no es igual que el femenino. No digo que Crepúsculo sea pornografía ni muchísimo menos, pero sí que responde a un cierto patrón de fantasias (sexuales) que tenemos las mujeres. Disfrazado de una capa de falso género fantástico, pero ahí está. Hay muchísima gente que opina (en especial todos los miembros del género masculino que conozco) que Crepúsculo alienta a las más jovenes a enamorarse de tipos poco recomendables e incluso asesinos. Y a esto yo pregunto: ¿creéis que esa inclinación la ha inventado Stephenie Meyer? ¿habéis visto los mil tumblr que circulan en internet dedicados a los personajes favoritos de millones de adolescentes pertenecientes a diferentes películas, series o libros que a primera vista ni siquiera parecen símbolos de masas y mucho menos sexuales?¿tumblrs en los que no solo se acumulan imágenes sino que también se incluyen los llamados fanfiction? esa obsesión, esas ganas de continuar la experiencia que empezó con una historia son algo muy común, por lo menos desde mi punto de vista. La única diferencia es que ahora tenemos Internet y sus mil posibilidades y claro, somos plenamente conscientes de lo mucho que se les va a algunas chicas (podría empezar a divagar sobre la influencia que tiene sobre estas cosas el anonimato en Internet y cómo eso afecta a la opinión pública además de la posibilidad de encontrar a millones de personas con las que compartir tus gustos y que haya mil páginas especializadas, pero pretendo acabar este post YA).
Concluyendo, creo que las reacciones tan fuertes de odio hacia esta saga se deben a la popularización de la misma y al rechazo que produce la asociación de uno mismo con las fans gritonas; por lo que creo que se debería separar el fenómeno de la historia a la hora de realizar una valoración crítica de la misma, pues me resulta imposible aceptar que a tantísima gente le produzca tal rechazo extremo la historia entre Edward o Bella cuando existen infinidad de ejemplos en la literatura o el cine de personajes que son antecedentes directos de estos y que han sido aplaudidos y celebrados por el público. Vamos, que a quien no le gusten los chicos malos con dimensión emocional plural que tire la primera piedra.

Qué mejor ejemplo de bad boy turned good por el amor de una mujer que Severus Snape.



















Créditos de imágen: Warner Bros. Pictures (2010) recuperado por Joanna Slytherin.

martes, 27 de diciembre de 2011

Muero por un vestido

Es de la colección Pre-Fall 2012 de Zac Posen y dicen que si te lo pones te transformas en Rita Hayworth.











































































Créditos de imágen: Zac Posen (2011) recuperado por Vogue.

¿Zoltera?

Trabajar en grupo es un coñazo. Obviamente, todo el mundo contestará a esta afirmación que trabajar en grupo es la forma más rápida de realizar cualquier tarea, la más económica y productiva. Todo tiene que ver con el tiempo y con la posibilidad de combinar los conocimientos que posee cada miembro del grupo. No voy a negar sus ventajas ni voy a llenar este post de argumentos absurdos sobre lo malo que es trabajar en grupo (porque en realidad no creo que lo sea); pero ya que se supone que este blog debería reflejar por lo menos una ínfima parte de mi personalidad, intentaré escribir tantas nimiedades como me sea posible.
Así pues, figurando como primera opinión estúpida, repito: trabajar en grupo es un coñazo. Ponerte de acuerdo con un montón de gente es increiblemente difícil, en especial con tareas que pertenecen a un ámbito creativo. Además, para una persona que no se toma demasiado en serio el paso del tiempo como yo, economizar el tiempo en detrimento de un trabajo mejor hecho o con una expresividad artística más personal no me renta.
Te pones a hacer un video y parece que nunca vais a elegir una idea que quiera, de verdad, hacer todo el grupo. Pero esa idea acaba saliendo y cuando lo hace y compartes ese excitante momento con personas que sienten lo mismo que tu, que saben lo mucho que os ha costado llegar hasta ahí...eso es maravilloso. Después os ponéis a grabar y a editar...y ya todo son risas. En especial si tu grupo está formado por Aiala y Andrea y hacéis cosas como esta:

Sí, trabajar en grupo es un coñazo y cuando os volváis a reunir para empezar un nuevo proyecto, volveréis a discutir por todo. Y hasta que os decidáis por una cosa que os guste a todos pasarán mil años y mil buenas ideas que se dejarán escapar porque a alguien no le parecen lo suficientemente buenas.
Pero ¡ey!, es lo bonito.


Fuentes: Youtube.

Caleiah Records

Majos, trabajadores e inspiradores.
- Caleya es camino sin asfaltar en asturiano, y viene de ahí, de un camino que coges sin saber muy bien donde te va a llevar, que a veces es duro y tedioso, pero que recorres para disfrutar el recorrido, sin buscar un fin concreto. “Caleiah, estamos en esto porque nos liaron”.Caleiah Records. Disfrutando el recorrido. Staf Magazine


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Créditos de imágen: Caleiah Records.

viernes, 16 de diciembre de 2011

The Quiet Life

Bored to death tiene un humor maravilloso. No me importaría vivir rodeada de personas como Jonathan, Ray o George (grandísimo Ted Danson).
Me gusta su perspectiva, son buena gente.

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George, el autor de la frase que pone título a este blog.



Créditos de imágen: HBO (2011) recuperado por tumblr.