Escalera mágica en movimiento
Una de las tareas para evaluar la clase de Métodos de Creatividad consistía en realizar un ''autofotorretrato''. El soporte debía ser la fotografía, por lo que me estrujé el cerebro pensando en cómo podía retratarme con una simple foto y que fuera original.
Finalmente pensé en un antiguo juguete que se basa en una ilusión óptica: la escalera mágica o Jacob's ladder. Se trata de uno de los juguetes más antiguos que existen, remontándose su primera aparición a la época de los faraones de Egipto. Su nombre proviene por el parecido existente entre la caída de los bloques en ambas direcciones con un sueño que tuvo el patriarca bíblico Jacob.
Pues bien, cuando se me ocurrió pensé que su fabricación iba a ser bastante más fácil de lo que resultó ser después. No sé si habrá sido porque no tengo talento alguno para las manualidades, pero he de decir que me ha costado hacerla un MONTÓN.
A continuación voy a explicar brevemente los pasos para su construcción:
1. Comprar contrachapado. Más o menos de tamaño DIN A3. Ninguna dificultad en este paso.
2. Cortar el contrachapado en seis tablas iguales. Aquí empiezan los quebraderos de cabeza al darte cuenta de que en la tienda de madera (también conocida como carpintería) no pueden cortar el contrachapado en trozos pequeños porque no disponen de máquina para ello, por lo tanto tendrás que cortarla tu solita en casa. Y es ahí cuando piensas: ''coño, ¿y con qué corto yo ahora esto?''; en mi caso la respuesta fue inmediata y en ese momento muy satisfactoria: ''pues con un cúter'', ''no creo que sea muy difícil'' pensé. Se trazan las líneas que demarcarán las seis tablas y se procede a cortar la primera. Resulta que al cortar contrachapado con un cúter ''te dejas los brazos'' por decirlo de algún modo. Pero se puede cortar, recto no queda, pero se cortan.
3. Unir las tablas con cintas (dos de un mismo color y otra de color diferente). Para esto lo mejor es ver un tutorial de Youtube. Yo intenté entender el mecanismo leyéndolo en diferentes páginas Web sin éxito, es mucho mejor ver cómo se colocan las tablas paso a paso como indica el siguiente vídeo:
Para ir colocándolas debes fijarte bien en cómo va quedando la escalera para que luego funcione. Un consejo: es mejor colocar bien todas las tablas y una vez terminado todo, cortar y pegar las dos fotos. Yo no lo hice y tuve que sacar tres copias porque me equivoqué veinte veces.
Lo mejor para pegar las cintas es el pegamento, ya que los clavos son demasiado grandes y fácilmente fracturan el contrachapado. Hay que pegarlas justo en el borde para que el mecanismo funcione. Otro consejo: no intentar clavarlas con alfileres (que has partido por la mitad previamente) si no quieres volver a eliminar la energía de tus manos y perder toda una tarde para nada, puesto que (teniendo en cuenta que consigas clavarlos todos sin desesperarte y tirarlo todo a la basura) no tienen el cabezal lo suficientemente grande para no permitir que la cinta se escape. Huelga decir que yo descubrí esto tarde, cuando me dispuse a voltear las tablas y se fueron desprendiendo las cintas, una a una, por el peso.
4. Cortar las dos fotos que irán en cada cara y pegar los fragmentos al contrachapado. Para este paso en muy importante ver cómo van cayendo las tablas y cómo se forman los dibujos, que tendrán que formarse como Alberto de Inglaterra y la Reina Victoria en el primer vídeo.
Después de realizar todos los pasos, mi autofotorretrato quedó así:
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| No se me dá demasiado bien hacer fotos |
Este es un intento de mostrar cómo me veo.
Elegí ese formato porque me pareció bastante molón y sobre todo porque consistía en un juguete óptico, una forma precaria de crear movimiento con una imagen. Mi mayor interés en el mundo es el cine, y, al fin y al cabo, creo que este tipo de artilugios suponen la prehistoria de la configuración contínua de imágenes en movimiento.
Como se puede apreciar en las fotos, ambos retratos son prácticamente iguales. Soy yo en una de las posturas que más repito. Ni tengo dos personalidades ni suelo cambiar de humor radicalmente, por lo general soy relajada y bastante cohibida (o lo suficientemente cómoda como para procurar no hacer el esfuerzo de comunicarme con gente con la que no tengo confianza). Y principalente, siento que todavía me encuentro en las bases de mi desarrollo tanto profesional e intelectual como personal, por lo que la utilización de un soporte como la escalera mágica siendo esta un antecedente de la imagen en movimiento, funciona como una pequeña metáfora.
Fuentes: Youtube


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